Algunos pensamientos sueltos 3 ..

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DESIGUALDAD: ALGUNAS CONSIDERACIONES PRIMARIAS

Por un lado, se lucha por la libre expresión de la diversidad, la que no es más que el espectro resultante de la presencia de infinitas variables en la realidad, estas dentro de los marcos naturales que expresan la existencia tal y como la conocemos. Esos matices en formas, actitudes, conductas, acciones y resultados son, entonces, naturales en su esencia, y desarrolladas dentro del marco general que nos da la Realidad.

Nadie más que el ser humano es capaz de juzgar eso, sus particularidades, su contenido, sus resultados, y tildarlo de justo o desigual. La justicia y la desigualdad son conceptos, por lo tanto son el resultado de la mente humano, esta condicionada por la forma en que esta percibe la realidad, y cómo la procesa, cómo la ha ido procesando, históricamente, a través de los tiempos.

Dentro de ese panorama diverso, y a través de la visión empeñosa y articial humana de ver lo que imagina, lo que quiere que sea, lo que juzga bueno o malo, lo que quiere corregir; dentro de ese panorama y visión, emerge, en el marco de la diversidad, la llamada “desigualdad”.

La naturaleza es la más acabada expresión de la sabiduría del Creador. Ella funciona con sus leyes, sus reglas, su lógica profunda, mucho de las cuales aún desconocemos o no comprendemos.

La cualidad humana, de verse a sí mismo, de pensarse, de decidir, de intervenir, de modificar, más todo lo que muchas veces está detrás de estas cualidades en los hechos (la resistencia a lo que es, la incomprensión de lo que sucede, la pretensión de corregir y de mejorar, y el empeño de modificar la existencia a su antojo, un antojo consabido miope, escaso y parcial), todo ello hace que el ser humano conciba como erróneo, desacertado, injusto, “malo” a buena parte de lo que naturalmente, y en esa diversidad, existe.

Vale decir que es el espíritu humano y sus cualidades, desplegadas entre lo que es y lo que pretende que sea, quien define, en base a sí y ante sí, lo que está bien y/o es deseable, y lo que está mal.

Esto no implica un panorama uniforme, universal, convenido y aceptado por “todos”, puesto que en ese “todos” hay una diversidad de visiones, de opiniones, de cultura, de intereses, de intenciones, de pretensiones, de aspiraciones, de madurez y de sano concepto de lo que es mejor, y de lo totalmente opuesto y sus matices intermedios.

Hay, así, antagonismos, luchas de poderes, realidades heredades a través de construcciones que se han ido dando diferente a lo largo de los tiempos; hay realidades particulares, geográficas por ejemplo, que explican tales procesos. En fin, hay una diversidad de factores, previos y actuales, extra humanos y humanos, que afectan a la realidad para que esta se conforme como se conforma, siendo esta conformación, viva, cambiante, variable, totalmente dependiente del escenario particular que la afecte, en sus protagonistas, en sus ideas, en sus fuerzas inherentes y en las luchas desplegadas.

Por lo expresado, queda claro que la diversidad en que se expresa la realidad es el producto de un cúmulo de condicionamientos, y de que buena parte de estos surgen, nacen, se expresan, existen por la concepción humana, por la acción humana, por la existencia humana y su empeño en modificar la realidad tal y como es, a su antojo, conveniencia y voluntad.

 

CONTINUARÁ…