CELEBRANDO O CEREBRANDO LA VIDA??

CONSIDERACIONES EVOLUTIVAS PREVIAS.

El desarrollo último del cerebro ha sucedido sobre la estructura existente, ampliándola con nuevas capas y nuevas funciones, sin descartar en absoluto las previas.

Dicho desarrollo se dio a partir del excedente de energía basal, producto del cambio de alimentación herbívora/vegetariana, a omnívora. Ese tal excedente produjo concomitantemente otras alteraciones en la anatomía, en la fisiología y en la apariencia y comportamiento humanos: acortamiento del intestino, desarrollo superlativo de la corteza cerebral, integrándola a viejos y nuevos procesos cerebrales, erguido en dos patas, mirada al frente, cambios en la fisonomía corporal y de la cabeza; etc etc.

Los cambios en el entorno del hombre, en la forma de vida de este, en cuanto a formas y riesgos de sobrevivir, conllevaron una especialización de las partes anatómicas heredadas, manteniendo su funcionalidad original pero ahora vertiendo su trabajo en las nuevas áreas, las de la conciencia racional, las de la corteza.

De alguna manera, el cerebro inicial, básico, primigenio y/o primitivo, mantuvo su carácter de ser el encargado de la sobrevivencia, en tanto a mantener el funcionamiento corporal, y en tanto a ser el encargado de recibir, priorizar y avisar, eventualmente, a los nuevos centros decisores “no -tan- automáticos” alguna novedad relevante o urgente, ateniente a -eso sí, eso siempre- los mismos objetivos que otrora: sobrevivir.

Tanto tallo, como cerebelo, como amígdala(s), y también pero diferentemente, el tálamo, “ahora” vierten sus novedades, luego de un proceso automático y no consciente, de alguna manera incluso “autónomo”, vierten sus novedades cuando esto es necesario o urgente, por nuevo, por comprometedor y por necesaria la -nueva- evaluación de la situación, para eventualmente tomar nuevas decisiones. Esto es, el cerebro pre racional recibe, atiende y procesa “a su leal saber y entender” lo que le llega y está acostumbrado a procesar, y “pasa” la tarea a los estadios más superiores en conciencia, cuando es sorprendido o es excedido o se encuentra sin pautas muy claras para “actuar”.

EL CÓMO Y EL PORQUÉ DE CADA QUIÉN

El proceso interno del cerebro es enorme y está en su gran mayor parte, aún desconocido. No obstante ello, se le conocen muchas de sus “rutinas”, de sus procesos, y de la jerarquía de los mismos, así como también, los tiempos que le insumen las mismas, tiempos que son coherentes con el papel de cada etapa de dichos procesos.

El mayor consumo energético sucede en las áreas nuevas del cerebro; en la actividad consciente por focalizada, por la atención; en la actividad voluntaria racional; en los procesos que suceden entonces, en la corteza cerebral. El consumo energético “del otro cerebro” es muchísimo menor, así como también sucede en mucho menores tiempos, y maneja sin embargo, mucho más información que los primeros nombrados, los de la conciencia voluntaria, enfocada y por decirlo así, “racional”.

Toda la dotación del cerebro inconsciente está dirigida, “enfocada” al “hoy”, al momento, al presente. En cambio es el cerebro consciente el único que puede -y hace constantemente- devenir “hacia el pasado” así como -y lo crea- “hacia el futuro”.

Esto, condice con la funcionalidad básica de ambos cerebros: el enfocado en el presente, únicamente, atiende -sigue haciéndolo- a todo lo relevante y necesario, útil y percibido por los sentidos, necesario para la sobrevivencia, para la adaptación al medio, para funcionar e interactuar con lo que está pasando en ese preciso momento. En cambio el nuevo cerebro, el más consciente y racional, procesa otro tipo de información, descansándose en el primero para lo que sabe y debe, y tomando como para sí, lo nuevo, lo distinto, lo imperioso, lo que excedió o simplemente fue volcado, por su propio criterio, por el cerebro primario, inconsciente y automático.

EL ASUNTO DE LAS MEMORIAS

Ambos cerebros tienen acceso frecuente pero diferente, especializado, a la memoria, a los recuerdos, a lo histórico que la memoria como un todo (que no lo es, precisamente, ya que también hay áreas y procesos específicos y especializados, integrados a, esencialmente, ó aquél o este “cerebro”.

La memoria a la cual suele acceder el cerebro inconsciente es más global, menos de detalle, más analógica -basada o estructurada en analogías-, más esquemática, más sencilla. El material que queda “impregnado” en la misma no es el total de la información que resulte de sus experiencias sino que resulta, por decirlo así, de una “intención de prorización”, de “ahorro” -esto para realizar un más rápido proceso, básicamente-. A dicha memoria se la graba, sobre todo en asociación a las áreas del correspondiente cerebro inconsciente, primario o primitivo: el cual siente, vive y decide desde lo instantáneo, vale decir que desde la emoción. Cuanto más correlato emocional haya en la experiencia, más quedará “grabado” en esa memoria especial, para ser usada a su manera, por el correspondiente cerebro.

La memoria a la cual accede el cerebro consciente es más detallada, es más descriptiva, es menos intuitiva e intempestiva, por ser ella misma así, y por ser evocada en esos mismos contextos: de una intención de accederla, o como el resultado de un proceso o mucho más consciente en sí, y/o más volitivo, más decidido, más propuesto, más enfocado y atendido por “el cerebro” de “nuestro” “yo”.

(Esta descripción es obviamente esquemática y por lo tanto imprecisa: por lo pronto, lo que se describe “separado” o “vinculado/des vinculado” a algo, no es absoluto. Obviamente).

FUNCIONAMIENTOS

Ambos cerebros -y toda su arquitectura, propia o involucrada- funcionan “en paralelo”. El que nunca está ocioso es el primario. El otro, cuando estamos en el estado que llamamos de conciencia habitual, está casi siempre atento, activo, actuando; pero puede “evadirse” momentáneamente, por muchas razones pero también y sobre todo, por “sus viajes” allende el presente. (También, depende del entrenamiento, de la energía de que dispone para trabajar, y del asunto sobre el que esté trabajando, “atento”, “pensando”).

La capacidad del cerebro inconsciente es tal que puede manejar 200.000 “unidades de información”; en tanto que el consciente, tan sólo maneja a la vez .. unas 40… El tiempo típico de proceso del primero, es menor a un tercio de segundo, típicamente. El segundo, dependerá de muchos factores, pero en general excede grandemente al citado tiempo típico del otro.

Hay otros muchos aspectos del funcionamiento de ambos cerebros, que los distinguen, y que dejan aún más claras las diferencias “de propósito” que ambos, original, “de diseño” tienen. Estas, exceden estas líneas, pero pueden encontrarse estudiadas y descritas en múltiples videos que se pueden encontrar en la red. A ellos remito, a quienes quieran saciar aún más su curiosidad o apetencia de conocimientos al respecto, y de comprensión. Valen la pena.

A partir de lo ya dicho arriba, quiero ahora apuntar algunas consideraciones referidas a la meditación.

EL OBJETIVO DE HOY: LA MEDITACIÓN

La gran mayoría de nosotros -sino todos- tenemos “una idea” de qué es meditar. Tenemos imágenes asociadas al concepto, o bien hemos practicado meditar.

En general, lo que más se asocia con meditar es el acceder y sostener un estado de ausencia, de calma, de tranquilidad, de quietud. Muchos que practican, impelen, propugnan este tipo de meditación (veremos, luego de que me exprese aquí, que hay otros tipos posibles), muchos de ellos asocian, viven y promocionan tales estados como de acceso a la paz, a la paz interior. Desde ya adelanto, que no concuerdo con esta asociación.

La intención, aquí y ahora, será, y a partir de lo descrito arriba del funcionamiento, especialización y cualidades de “ambos cerebros”, sacar conclusiones sobre qué es ese tipo más común de “meditación”, y qué otras alternativas -y beneficios sobre esta, o al menos diferencias- hay, en una otra forma muy diferente de meditar; posible, real y concreta.

Veamos.

TIPOS (¿?)

La más común meditación nos propone un proceso que es de focalización, de concentración. Para iniciar, profundizar y apoyar tal proceso, muchas veces se proponen medios que lo generan: se lo nutre de objetos concretos donde enfocarse (por ejemplo mantras, rezos o plegarias, músicas, etc).

Mediante este proceso, se pretende acallar la mente, silenciar los pensamientos, no distraerse en el habitual diálogo interno -que más que diálogo es discurso; sino charla desordenada e intempestiva, y sin ni mucha lógica ni mucho sentido o control; incluso, si es que nos empeñamos en que no sea así.

Se pretende así vaciar de contenidos “el pensamiento” (“la mente”, se dice, refiriéndose así a la mente pensante, que es mucho menor que la mente toda, vale decir, “eso” que lleva a cabo toda actividad cerebral, y no tan sólo la del “yo”).

Se pretende así llegar al ya descrito estado, que es llamado “de paz”.

REFLEXIONANDO

A la luz de lo dicho de los dos cerebros, lo que se propone y logra parece ser fundamentalmente detener, silenciar, la mente consciente. A la luz de lo dicho, también, vemos que tal éxito es muy menor, en cuanto a todo lo que es, pasa, sucede y hace, nuestra mente -total, la ampliada.

Está claro que el cerebro inconsciente tiene muchos aspectos de su tarea que son “incallables”, indetenibles, incontrolables. Está claro, convengamos, que su actividad principal, esencial, sostiene la sobrevivencia, y para ello “vive en el presente”. Está claro también, que sus “insumos” son las sensaciones (lo que recibimos a través de los sentidos) y que sus “productos” son las emociones; primero que nada. (“Luego”, es la sucesión, la acumulación, la repetición relevante y vinculante de emociones asociadas a un escenario o persona, conforman así los más duraderos “sentimientos”).

Dicho esto, meditemos (reflexionemos) sobre un estado tal que, más que enfocarse en algo -y así, desentenderse de todo lo demás- logrará algo parecido, análogo a lo anterior, pero no mediante el enfoque sino en cambio la “ampliación difusa” de la conciencia a una del todo lo que es, a todo lo que está, sin para ello someter a lo percibido a ningún filtro o juez, que opine, lo modifique, lo modere, lo condicione.

EN CAMINO…

Imaginemos que, por soltarlo, por un abandono no cruento, uno va desprendiéndose de esa forma de relacionarse con lo que está viviendo, en forma activa, por voluntad, por empeño, por intención. Imaginemos que así, va cesando ese dicente interior, siempre atareado y siempre dispuesto a tener una opinión. Imaginemos que así, empezamos a darnos cuenta sin revisar, todo lo que sentimos, lo que nos llega a través de los sentidos, del tacto, del oído, del olfato, de todos.. Imaginemos que nos vamos dando cuenta, sin ni la más mínima intención de cambiarlo, cómo sentimos a nuestro cuerpo, cómo nos vemos a la vez que vamos siéndonos, jugando a ser a la vez, observador y observado, sin pretensión ni intención alguna.. Imaginémonos que adviene un estado plácido, propio, accedido, no propuesto sino natural, que nos imbuye en el todo de lo que es, y nos comprende, nos integra, nos suma, nos confunde con él.. Imaginemos ser sin pensamiento, el que al ser liberado de su hábito y de su sentida “obligación” de participar, simplemente cesa, cede su espacio a una nada plena y gozosa.. Imaginémonos que el tiempo se nota más lento, que toda actividad se ralentiza y hasta se pausa.. Que, en la medida de no haber un ritmo, una pauta con qué comparar, así, un segundo es eterno.. Imaginémonos siendo un todo, sin conflictos expresados, evidenciados, sin disputas de ni razones ni preferencias.. sin exigencias ni pretensiones, sin expectativas, tan sólo percepciones.. Imaginémos, pensemos luego, qué liberación de energías, que libertad para ser, qué goce de simplemente estar, ser, existir .. Eso es, se parece, creo que es lo más cercano que uno puede sentir una verdadera paz.. Al menos, así ha sido para mí..

En este sugerido estado, y por obra de un no hacer, de un no ocuparse, de un no opinar, de un dejar, dejar ser, dejar ir, y dejarse a uno mismo, uno libera energía.. En él, la presencia es un acto, no una opinión ni un recuerdo; estar es instantáneo, en una sucesión densa, impenetrable, infinita de instantes uno tras de otro..

El entorno y uno se confunden, se abraza lo que es, el presente, con liviana entrega, rendición.. Los apremios desaparecen, nuestro yo observa asombrado un nuevo estado desconocido ..

Adviene una des preocupación activa, un alerta sensible y pasivo, que no está impelido por nada a actuar sino a existir.. Adviene así una novedosa libertad, una que resulta de no haber oposición ni gasto, de no haber partes, contrincantes, adversarios .. Una libertad sin riesgos ni peligros; sin miedo..

….

“CONCLUYENDO”

Este estado que he querido sugerir con palabras, es posible, es real, existe; lo he vivido.. Y es a esta como al que propongo como de una verdadera paz, conexión, libertad, sensibilidad, estancia gozosa en el presente.. Es a este estado que me refiero al pensar en lo que llamaría paz.. No calma, no silencio, no quietud por acción sofrenada, no una visión a través del efecto túnel de la percepción voluntaria.. Es este estado en el que el cerebro inconciente alivia su tarea, se remite a la mínima imprescindible con seguir siendo, poniendo en livianas pausas a todos sus automatismos, los que movidos por la preocupada labor de ponernos aquí y ahora.. Es, ese estado, el de un reposo quiescente, hiper sensible, integrado, de observación indistinguible entre uno y un sujeto para ella..

Esa meditación es la que elijo, aliento, propendo, convido, difundo propongo.. Porque así, es como podemos acceder a la Eternidad y la Verdad de Lo Que Es…

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“ESPITIRUALMENTE CORRECTO”

Me hablan de una misión,

de una razón elocuente

que excede a la razón

y que es razón hasta la muerte

Me dicen que he venido,

y pregunto: de dónde y por quién.

Qué cosas yo he traído

y que más ,vengo a aprender.

Me indican que “a ser feliz”,

“a ser cada vez más grande”

en cuanto a de ser consciente

y amoroso hasta por “al padre”

Me muestran que mucho falta,

que esto es, sí, “un proceso”,

y que excede a lo que los sesos

lo lleguen jamás a entender

Me dicen que “hay un futuro”,

que “es sólo -no más- una etapa”,

que ni la muerte nos mata,

y que lo que viene no es duro

Me dicen de “conocerme”,

de serme yo “mi yo mismo”,

de “atreverme al abismo

que soy” y al que tengo miedo

Me dicen que “hay muchos medios

para cumplir el contrato”.

Que “existe -aunque no lo vea-

un algo muy grande y abstracto”

.. al que le debo rendir,

respeto y admiración.

al que mi todo a remitir

cuando me inunde el dolor

Me dicen que no hay edad

para lograr lo añorado,

la tal manida felicidad,

por la que lucho .. y mis hermanos

Me dicen que se consigue,

que implica un gran proceso

con pautas que muchos dicen,

y que le explican a quienes “el resto”

Me dicen que es aprender,

que es como un paso arriba

para así, uno llegar a ser,

aún más su naturaleza divina

Me dicen que es lo correcto

hacer lo que hace el resto:

sumarme a sus devociones

y a mis emociones, atento

.. sabiendo que son partes de esto,

que llaman el ser humano,

que incluye aspectos tan feos,

pueriles y por tanto, vanos

Me dicen que hay un señor,

que un resplandor,

hasta un cielo;

que existe allende un terreno

en donde todo es mejor

Que vale sentir el dolor,

que es feo el sentir yo mi miedo

dejando así el candor

de que es amor contrapuesto

En fin,

me dicen muy

mucho ..

Y yo escucho con atención ..

No quiero perderme del mundo,

eso todo que me dan cual lección

Me dicen

y yo me esmero,

y quiero ser otra cosa,

dejar este bastardo cuerpo

y ser mi anatomía milagrosa

Rendirme ante mis no puedo,

reconociendo mi culpa

y soñando con otro y perfecto,

un Universo sin culpas …

Me dicen, tanto, sí,

tanto ..

que no sabría qué hacer,

anonadado por el dato

de que un error, vengo a ser

de que me hayan traído a este mundo

para pasarme factura,

para que aprenda lo cierto

y no sufra a mis arrugas

Y en tanto,

yo estoy aquí,

en medio de todo esto,

de lo que debo decir que

ES EL CAMINO PERFECTO

PARA LOGRAR SEDUCIR

AL QUE VALIDA LO BUENO,

Y PARA QUE ALLENDE A ESTO AQUÍ,

EN EL PARAÍSO,

YO OBTENGA UN TERRENO

.. Siendo un alumno correcto,

siguiendo toditas las pautas

para lograr el gran hecho

de haber cumplido y sin pausas

aquello que a mí me dieron,

aún antes de haber llegado,

para que trajera conmigo

y al Todo y a mí, así ,Mejorarlo

…. Una tarea compleja

que implica ya no una misión

sino un enorme proceso

que lo  achica a mi corazón

el que creía que esto,

impuesto y sin consultar,

tan sólo le cabía un destino:

ser,

sí,

mi escuela de Amar